De castañas a calabazas.

Éstas líneas, las dedico a una semi-crítica dirigida al elevado grado de bombardeo que tenemos de consumismo procedente de las tierras del tío Sam.

Hoy, día 31 de Octubre, en cualquier parte de la geografía catalana, al salir a la calle nos encontramos con que en cada esquina, veremos a un grupo de chavales, echándole leña para que no se le acabe la brasa a un bidón con un parrilla encima donde se cuecen castañas, las cuales una vez echas, se venderán a cualquier persona que pase por la zona y así conseguir dinero para costearse el viaje de fin de curso. El motivo para encontrarnos con ésta situación, no es otro que estamos en la víspera de diada de Tots Sants, mas conocida como “La Castanyada”.
Es tradición en éstas tierras que la familia se reúna la noche anterior y junto a las castañas recién echas, los “panellets” (son unos pastelitos echos a base de mazapán y otros ingredientes tales como el coco, piñones, fresa, etc.. típicos de ésta fecha.), y una botellita de vino dulce. Es una tradición que ha sido muy arraigada aquí que servía como un punto de unión familiar para memorar a los difuntos de la familia.

Pero actualmente estamos en una época donde nos venden que lo primordial es el consumismo, el despliegue comercial que nos invade desde territorio americano, es el que en éstos días, hace que tradiciones que se vengan repitiendo año tras año, generación tras generación, se pierdan por otras que están enfocadas puramente al consumo o simplemente traídas de otras tierras y destruyan la historia de la nuestra, así es como una noche especial para compartir con la familia y seres queridos, en la que se hace una sobremesa muy acogedora, pasa a convertirse en una bacanal inyectada de los América, en que lo primordial es gastar como se trata de Halloween.

En ningún momento me opongo a la “actual” fiesta de Halloween, como fiesta en una discoteca me parece perfecta. Digo actual porque de lo que empezó a ser a lo que es, ha degenerado mucho. La historia de Halloween es muy antigua, proviene de una cultura de las más ricas en sabiduría que han habitado éste planeta, la cultura céltica, donde el 31 de Octubre era el final del año en su calendario, éste día, cuenta la leyenda que se suponía que los espíritus podían salir de los cementerios y apoderarse de los cuerpos de los vivos, para evitar esto, en los poblados celtas se ensuciaban las casas y las decoraban con excrementos, huesos, calaveras, y demás parafernalias con el fin de que los espíritus al ver las casas, pasaran de largo asustados.
Actualmente, Halloween es una fiesta en la que, como podemos apreciar en cualquier película del cine comercial estadounidense, niños y no tan niños, salen disfrazados a las calles, para ir a hacer un poco de “puerta fría” y sacar su “truco o trato”, en la que el trato se trata de una recompensa de caramelos y el truco viene a ser el castigo por no haber echo el trato, es decir, inundar la fachada de la casa a huevos o espuma… derivando de esto, son un sinfín de fiestas en que lo básico es comprarse o hacerse un disfraz y acudir a una fiesta.

Simplemente, quiero recalcar lo importante que es no perder nuestras raíces y mantener una cultura propia o “nuestra” para que futuras generaciones sigan pudiendo celebrar la Castanyada como hicieron antes nuestros antepasados.. No necesitamos ser títeres de otras manos, ni adoptar otras tradiciones, por suerte, tenemos unas tradiciones preciosas, que simplemente debemos conservar para que en el futuro puedan disfrutar de ellas.

Mi más sincero feliz día de la Castanyada

3 Respuestas

  1. Eduard dice:

    Que gran razon tienes compañero¡¡¡ da ralmente asco como nos estan manipulando.

  2. HuMyTi dice:

    Pues prefiero mil veces las fiestas de halloween q no comer castañas.

  3. mary dice:

    YO NO LO CONSIDERO MANIPULACION SIMPLEMENTE VA A GUSTOS YO PREFIERO DISFRAZARME Y PASARMELO BIEN QUE NO LLEVAR A UN NIÑO AL CEMENTERIO!

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